Marie Curie

Pilar Macchiavello, Noviembre 2018.

Biografía novelada breve de Marie Curie (Maria Salomea Skłodowska) (Noviembre 7, 1867 – Julio 4, 1934).

Empieza la rutina de atropellarnos corriendo de lado a lado, poniendo baldes para contener el agua que entra por el techo y cada rendija del establo dónde tenemos montado nuestro laboratorio. Estamos protegiendo nuestro lugar de trabajo. Llueve afuera y llueve adentro. Pierre me ayuda con los equipos más pesados, ya que estoy embarazada, estamos esperando nuestro primer hijo (yo siento que ella es una niña, pero no le digo nada a Pierre para no ilusionarlo).  

Decidir formar una familia no fué fácil. No quería entregar mi carrera y todo lo que había sacrificado para llegar hasta aquí; sin embargo, Pierre me ayudó a entender que ser mujer tiene un doble papel en este mundo, y que para poder sentirme orgullosa de mis logros en su totalidad, tenia que sentirme que no sacrificada nada; más bien ganaba.  

Tuve una infancia sencilla. Mis padres eran maestros y siempre recibí educación privilegia en mi casa; pero no fué lo mismo cuando llegó el momento de empezar mi carrera professional. Ser mujer me jugó siempre en desventaja, teniendo que buscar educación clandestina en Polonia y luego viajar a París, dónde pude terminar mis estudios universitarios apenas sobreviviendo con el poco dinero que tenía.  

“Sería algo hermoso, algo que no me atrevería a esperar, si pudiéramos pasar nuestra vida cerca, hipnotizados por nuestros sueños: tu sueño patriótico, nuestro sueño humanitario y nuestro sueño científico.” [Pierre Curie a Maria Skłodowska]  

Siento que estamos tan cerca de hacer nuestro gran descubrimiento.

Siento que estamos tan cerca de hacer nuestro gran descubrimiento. Hemos pasado tantos días aquí encerrados, acercándonos cada vez más a la solución de nuestra hipótesis, que no puedo imaginarme cómo será mi vida luego de que tenga que dividir mi tiempo en las necesidades de mi hija y las necesidades de la ciencia… que ahora que lo pienso, podrían ser las mismas.

La idea fue suya; nadie la ayudó a formularla, y aunque le preguntaba a su esposo por su opinión, ella claramente estableció su propiedad sobre la misma. Más tarde grabó el hecho dos veces en la biografía de su marido para asegurarse de que no había ninguna posibilidad de ambigüedad. [s probable que ya en esta etapa temprana de su carrera [ella] se dio cuenta de que … a muchos científicos les resultaría difícil creer que una mujer pudiera ser capaz del trabajo original en el que estaba involucrada.” Robert William Reid (1974). Marie Curie. New American Library. pp. 61–63. ISBN 978-0-00-211539-1.  

Por ahora, continúo mi trabajo. Llegará el momento dónde necesite aprender el balance de una vida en familia, pero por ahora, la ciencia (y Pierre) son todo lo que tengo. Ha sido mi mejor regalo poder trabajar a su lado todos estos años, y no importa el resultado de este descubrimiento, o si logramos consolidarlo: Ser padres va a ser otro desafío que hagamos juntos, y estoy dispuesta a ese y muchos más si es a su lado.