Ella Fitzgerald

Pilar Macchiavello,
Septiembre, 2018.

Biografía novelada breve de
Ella Jane Fitzgerald(Abril 25, 1917 – Junio 15, 1996).

Nunca sé bien qué decir. Las ideas se me amontonan dentro y no encuentro el hilo para deshilvanarlas, expresarlas como me las imagino y que se entiendan… pero de pronto, escucho un ritmo, la cadencia adecuada que necesito y canto. Cantando logro comunicarme. Es mi idioma preferido y el que mejor se adapta a mi.  

Verán, soy tímida, o así es como me describen las personas que me conocen. Más que ser una persona de color, o ser una mujer de color, ser tímida es mi desventaja en esta sociedad en auge, dónde la raza es perseguida en la calle y dónde, sin una voz para expresarme o defenderme, me vuelvo una marioneta sin propósito ni lugar.
Estoy sentada, escondida atrás de unas cajas de vegetales, tomando coraje antes de presentarme a cantar. Espero mi turno en el concurso de aficionados del Teatro Apollo. 

Desde que mi mamá murió e hice de la calle mi casa, esta es mi primera oportunidad de volver a hacer lo que me hace feliz…

Desde que mi mamá murió e hice de la calle mi casa, esta es mi primera oportunidad de volver a hacer lo que me hace feliz y quizás (si tengo suerte), el empuje que necesito para dejar estas calles y encontrar mi espacio. El ritmo que escucho, entra por mis piernas, desde el asfalto y hace vibrar mi cuerpo de energía. Adelante mío cantan y bailan las hermanas Edwards, y su actuación es tan limpia, ordenada, que los harapos que me cubren traen mi timidez a flor de piel. No creo poder lucir mi coreografía practicada con tanto esmero en recónditos lugares de esta ciudad, por eso elijo solamente cantar.  

Es lo que me da seguridad: escuchar el ritmo, agarrarme del hilo y exponer mi voz en este teatro lleno de desconocidos y energía, que me transporta fuera de la incertidumbre que me envuelve desde que estoy sola.  

“…the object of my affection, can change my completion from brown to rosy red…” – The Object of my Affection lyrics.  

La canción empieza y termina conmigo. En este escenario no hay calles, ni harapos, ni hambre, ni incertidumbre. Nadie me persigue. Mi voz me hace enorme y me prometo a mi misma, nunca más dejarme perder en el asfalto. Prefiero el piso de madera y los telones rojos. Esta es mi nueva casa. He llegado.